El compost es un
preparado especial de tierra, que sustituye al suelo natural en el que se
reproducen y establecen las plantas. Para llevar a cabo estas funciones, tiene
que cubrir ciertos requisitos como, por ejemplo, retener agua, estar bien
aireado, contar con los nutrientes necesarios y conducir el calor. Los
elementos que constituyan al compost deberán facilitar estas condiciones y
mantenerlas durante toda su vida activa. Para prevenir enfermedades, plagas y
malas hierbas, estos componentes tienen que estar esterilizados.

