Cuidados del geranio (Pelargonium peltanum L)


Una de las flores más bonitas y habituales en jardines y balcones es el geranio, que con sus hermosos colores le da vida a cualquier rincón. Por ello, en ENTRE PLANTAS Y MACETAS compartiremos los cuidados del geranio para que no te quedan dudas.


Características del geranio

Los geranios, clasificados como Pelargonium peltanum L., son los más difundidos y usados en la ornamentación de jardines y balcones. Es una planta apoyante con tallos débiles y alargados, cuyas hojas son carnosas y miden de 4 a 8 centímetros de diámetro, provistas de cinco lóbulos poco profundos.

Sus flores pueden ser blancas, rojas, rosadas o púrpuras, simples, dobles y semidobles. El geranio crece recostado en el suelo o apoyado en soportes y sus tallos cuelgan cuando no encuentran un sostén.

Lugar apropiado y suelo

El geranio crece y florece en lugares soleados del jardín, balcones protegidos del viento e interiores cerca de una ventana luminosa. Es una planta sensible a las heladas y durante el invierno requiere protección del frío. Desde la primavera hasta el otoño produce abundante floración si se expone a cinco o seis horas diarias de luz solar directa, con reparos durante medio día.

No requiere suelos profundos ni muy fértiles. El terreno o sustrato liviano con buen drenaje, colabora en el desarrollo radicular del geranio y evita la putrefacción. En suelos arcillosos o muy compactos, no alcanza a progresar de manera apropiadamente.

La incorporación de resaca de río y arena en cantidades moderadas crean condiciones adecuadas para el geranio. Para el cultivo en balcones y maceteros es conveniente preparar un sustrato compuesto por cuatro partes de tierra negra, cuatro partes de resaca de río y dos partes de arena.

Plantación del geranio y fertilización

Deben colocarse de manera distanciada a 25 cm. La plantación se realiza en primavera cuando comienza la floración luego de los fríos intensos. La brotación intensa se produce en primavera con una poda de acortamiento de sus tallos.

En cuanto a la fertilización, el uso de harina de huesos (200 g por metro cuadrado de cantero) al efectuar la plantación durante la primavera, ayuda a que el geranio se mantenga con una floración continúa hasta la temporada de otoño. Esta floración se puede mejorar con aplicaciones periódicas de fertilizante granulado tipo 15-15-15.

Riego y multiplicación

En verano el geranio debe regarse cada tres días si el suelo se encuentra muy seco o cada cinco días en horas tempranas de la mañana y al atardecer. En invierno debe ser regado cada 10 días. Esta planta se multiplica por esqueje en primavera y otoño.

Problemas del geranio

  • Abundante follaje y escasa floración, se debe al suelo con exceso de nitrógeno. Solución: incorporar 30 g de harina de huesos por planta.
  • Hojas que caen, se debe a las bajas temperaturas invernales. Solución: protegerla del frío trasladándola a un lugar más templado.
  • Brotación escasa y hojas muy pequeñas. Solución: requiere cambio de maceta o renovación del sustrato.
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