¿Te regalaron una Violeta de los Alpes o Cyclamen? ¡Te decimos cómo cuidarla!


El Cyclamen, también conocido como Violeta de los Alpes, crece de un tubérculo redondeado en el fondo de donde surgen las raíces y con una depresión en la punta, que es en donde se desarrolla el tallo. Probablemente la especie más popular en los centros de jardinería es el Cyclamen persicum, que cuenta con flores que brotan de la base de la planta constantemente durante el invierno, desde tallos de 23 cm de largo en una gran variedad de colores que incluyen el rojo, rosa, blanco y el púrpura. Algunas variedades suelen tener los pétalos con bordes ondulados. Sus hojas son en forma de corazón y tienen marcas de color gris verdoso plateado, sobre un fondo verde oscuro.

Cuidados del Cyclamen en primavera y verano


Como el principal período de actividad del Cyclamen es durante el invierno, los cuidados en primavera y en verano son mínimos. La Violeta de los Alpes muere a finales de la primavera y, por ende, permanece en estado de latencia durante todo el verano. 

Cuando los tallos se arruguen y se sequen a finales de la primavera, retíralos cuidadosamente del tubérculo. Mantén la tierra alrededor del tubérculo húmeda regándola de vez en cuando. No la riegues en exceso, pero tampoco dejes que se seque. Tan pronto como empiecen a surgir los brotes nuevos, incrementa la cantidad de agua.

Cuidados de la violeta de los Alpes en otoño e invierno


Riega la Violeta de los Alpes solo lo necesario para mantener el compost húmedo. Vierte el agua en el platillo de la planta y deja que se asiente durante aproximadamente 20 minutos; luego elimina todo el líquido que la planta no haya absorbido. Si riegas a tu Cyclamen desde la parte superior, correrás el riesgo de que el agua inunde la depresión de la punta del tubérculo y de pudrir la planta por la base.

Los brotes de las flores nuevas surgen a comienzos del otoño y la planta producirá flores hasta la primavera. Asegúrale una temperatura de 10-15 °C y colócala en un sitio con buena luz natural. Mantenla en una habitación fresca porque la calefacción central haría que las flores se marchiten.

Abona la planta con un fertilizante líquido cada dos o tres semanas, agregándoselo al agua de riego. Retira las flores muertas, doblándolas con fuerza, de manera que el tallo se corte en la base del tubérculo; haz lo mismo con las hojas secas. Cuando las flores y las hojas se empiecen a marchitar a finales de la primavera, disminuye la cantidad de agua de manera gradual. Después, mantén el compost húmedo.

Si al finalizar la floración tu Cyclamen, este ha colmado la maceta con sus raíces, cambia de recipiente cuando las hojas hayan muerto. Utiliza buen compost y coloca algunos guijarros de arcilla rotos en el fondo del recipiente para mejorar el drenaje.

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